sábado, 4 de septiembre de 2010

PITAGORAS Y LA MASONERIA

Pitágoras (c. 582-c. 500 a.C.), filósofo y matemático griego, nacido en la isla de Samos, Pitágoras fue instruido en las enseñanzas de los primeros filósofos jonios Tales de Mileto, Anaximandro y Anaxímenes. Se dice que Pitágoras había sido condenado a exiliarse de Samos por su aversión a la tiranía de Polícrates. Hacia el 530 a.C. se instaló en Crotona, una colonia griega al sur de Italia, donde fundó un movimiento con propósitos religiosos, políticos y filosóficos, conocido como pitagorismo. La filosofía de Pitágoras se conoce sólo a través de la obra de sus discípulos.

Los pitagóricos asumieron ciertos misterios, similares en muchos puntos a los enigmas del orfismo, culto místico de la antigua Grecia, que se creía fundado en los escritos del legendario poeta y músico Orfeo. Pasajes poéticos fragmentarios, que incluían inscripciones en tablillas de oro encontradas en las sepulturas de los adeptos órficos desde el siglo VI a.C., indican que el orfismo se basaba en una cosmogonía centrada en el mito del dios Dionisos Zagreo, el hijo de las divinidades Zeus y Perséfone. Furioso porque Zeus deseaba hacer a su hijo soberano del universo, los celosos titanes desmembraron y devoraron al joven dios. Atenea, diosa de la sabiduría, fue capaz de recuperar su corazón, que llevó a Zeus, quien se lo comió y dio naci-miento a un nuevo Dionisos. Zeus castigó después a los titanes destruyéndolos con su rayo y, de sus cenizas, creó la raza humana. Como consecuencia de ello, los seres humanos tienen una naturaleza dual: el cuerpo terrestre era la herencia de los titanes nacidos de la tierra; mientras que el alma derivaba de la divinidad de Dionisos, cuyos restos se mezclaron con los de los titanes.

Según los principios del orfismo, los seres humanos se esfuerzan por librarse del elemento titánico, o representación del mal, propio de su naturaleza, y bus-carían preservar lo dionisíaco, o divino, naturaleza de su ser. El triunfo del elemento dionisíaco se puede conseguir siguiendo los ritos órficos de purificación y ascetismo. Según esta religión, a través de una larga serie de reencarnaciones, los seres humanos se preparan para la vida después de la muerte. Si han vivido en el mal, serán castigados, pero si han vivido en la santidad, después de su muerte sus almas se liberarán completa-mente de los elementos titánicos y se reunirán con la divinidad.

La escuela pitagórica aconsejaba la obediencia y el silencio, la abstinencia de consumir alimentos, la sencillez en el vestir y en las posesiones, y el hábito del autoanálisis. Los pitagóricos creían en la inmortalidad y en la transmigración del alma (tránsito del alma a un nuevo cuerpo o nueva forma de ser). Se dice que el propio Pitágoras proclamaba que él había sido Euphorbus, y combatido durante la guerra de Troya, y que le había sido permitido traer a su vida terrenal la memoria de todas sus existencias previas.

Entre las amplias investigaciones matemáticas realizadas por los pitagóricos se encuentran sus estudios de los números pares e impares y de los números primos y de los cuadrados, esenciales en la teoría de los números. Desde este punto de vista aritmético, cultivaron el concepto de número, que llegó a ser para ellos el principio crucial de toda pro-porción, orden y armonía en el universo. A través de estos estudios, establecieron una base científica para las matemáticas. En geometría el gran descubrimiento de la escuela fue el teorema de la hipotenusa, conocido como teorema de Pitágoras, que establece que el cuadrado de la hipotenusa de un triángulo rectángulo es igual a la suma de los cuadrados de los otros dos lados. La geometría pitagórica no ha perdido actualidad, y fue la base de muchos de los conocimientos de los albañiles constructores de catedrales durante la Edad Media.

La astronomía de los pitagóricos marcó un importante avance en el pensamiento científico clásico, ya que fueron los primeros en considerar la tierra como un globo que gira junto a otros planetas al-rededor de un fuego central. Explicaron el orden armonioso de todas las cosas como cuerpos moviéndose de acuerdo a un esquema numérico, en una esfera de la realidad sencilla y omnicomprensiva. Como los pitagóricos pensaban que los cuerpos celestes estaban separados unos de otros por intervalos correspondientes a longitudes de cuerdas armó-nicas, mantenían que el movimiento de las esferas da origen a un sonido musical, la llamada armonía de las esferas

domingo, 1 de agosto de 2010

Historia Templo Histórico Jesús García Maldonado

COLOCACIÓN DE LA PIEDRA FUNDAMENTAL

El 29 de junio de 1932 E:.V:., en Tenida Extraordinaria de Gran Logia, a cielo abierto, se llevó a cabo la Ceremonia de Colocación de la Primera Piedra Fundamental del Gran Templo de la Fraternidad y Edificio de la Gran Logia. Hoy, el Gran Templo MRH Jesús García Maldonado, ubicado en el Jr. Washington N° 1125.

La Ten:. Ext:. Se desarrolló en dos etapas:

1. INICIO DE LA TENIDA EXTRAORDINARIA EN LA CALLE CUEVA N° 279.

La Ten:. Ext:. Se inició en la calle Cueva N° 279, a las 10:00horas, estuvieron presentes, el MRH Jesús García Maldonado, Gran Maestre de Masones del Perú, el Muy IPH W.C. Hartmann, Soberano Gran Comendador del Supremo Grado 33°, de la Jurisdicción del Perú, los RR:.HH:. Jorge H. Thomberry y Juan Manuel Yañez León, Past Grandes Maestros de nuestra Gran Logia; los miembros de la Gran Logia; y los Grandes Representantes de Potencias Masónicas de nuestra amistad. El R:.H:. Elliot, VM de la RLS Peace and Concord N° 445 y una comisión de esta pasaron al Oriente (1)

CARGOS
Ocuparon los cargos siguientes:

Gran Maestre : R:.H:. Jesús García Maldonado
Dip:. Gr:. Mtre:. : R:.H:. Juan Manuel Yáñez León (Past Gran Maestro)
Past Gran Maestre : R:.H:. Jorge E. Thomberry
1er Gran Vig:. : R:.H:. Manuel Yábar Dávila
2do Gr:. Vig:. : R:.H:. José M. Mendoza
Gran Secretario : R:.H:. Humberto Solari Hurtado
Gran Sec:. Adj:. : R:.H:. Rodolfo Toledo
Gran Tesorero : R:.H:. Rodolfo Herrera Machado
Gran Orador : R:.H:. Enrique Gamarra Hernández
Gran Dir:. de Cer:. : R:.H:. Carlos A. Craff
Gran 1er Diac:. : R:.H:. Napoleón Muñoz
Gran G:.T:.I:. : R:.H:. Gerardo Alania

Los HH:. Gran Bibliotecario Manuel D’Hurtado y Gran Porta Estandarte pasaron al Oriente. El RH Gran Secretario dio lectura al rol de Logias y comprobó que había el quórum legal, con logias representadas, sobre un total de 24, que formaban la Gran Logia. (2)

Los miembros de Gran Logia asistentes:
Logia N°1 .-No estuvo representada
Logia N°2 .-R:.H:. Rodolfo Toledo
Logia N°3 .- No estuvo representada
Logia N°4 .- RR:.HH:. Víctor A. Casagrandi, Víctor Pérez Santisteban y Guillermo Corpancho
Logia N°5 .-RR:.HH:. Víctor M. Amézquita, Moisés Anave y Chon W. Goldfarb
Logia N°5 .- RR:.HH:. Oscar Medelius y Ulises Reátegui Morey.
Logia N°8 .- No estuvo representada
Logia N°9 .- No estuvo representada
Logia N°10 .- RR:.HH:. José M. Mendoza y Ricardo M. Sánchez.
Logia N°11 .- R:.H:. Enrique Carcheri
Logia N°13 .- RR:.HH:. Celedonio Esteban y Jesús García Baudouin
Logia N°14 .- R:.H:. Enrique Pineiro
Logia N°15 .- RR:.HH:. Rodolfo Herrera Machado y Germán Padilla
Logia N°16 .- R:.H:. Oscar López Aliaga
Logia N°21 .- R:.H:. Adán Guilhem
Logia N°28 .- RR:.HH:. Carlos A. Craff y Bruno Quiroga
Logia N°29 .- R:.H:. Octavio Silva Santisteban
Logia N°32 .- RR:.HH:. J. Guillermo Arbulú y Manuel GF. Hurtado
Logia N°33 .-RR:.HH:. Manuel Yábar Dávila y Alberto Romero
Logia N°34 .- RR:.HH:. Víctor Segura y Gerardo Alania
Logia N°35 .- RR:.HH:. Napoleón Muñoz y Samuel Eidelman
Logia N°36 .- RR:.HH:. Ricardo Ureña Honores y Saúl More
Logia N°37 .- RR:.HH:. Lizardo Vidaurre y Luis More Revoredo
Logia N°38 .- RR:.HH:. Enrique Gamarra Hernández, Humberto Solari Hurtado y Gerardo Vargas H.

El M:.R:.H:. Gran Maestre abrió los trabajos en forma amplia y con arreglo al Ritual de costumbre.

El Gran Secretario dio lectura a cuatro planchas de dispensa por inasistencia a la Ten:. Ext:.

El Muy Resp:. Gran Maestre manifestó que el objeto de la Tenida era iniciar una Ceremonia de colocación de la piedra fundamental del Templo de la Fraternidad, de lo que habían tomado debido conocimiento todos los miembros de la Gran Logia. A continuación concedió el uso libre de la palabra.

El Muy Resp:. Gran Maestre en uso de sus facultades de que se halla investido declaro suspendido los trabajos, invitando a todos los miembros de Gran Logia a constituirse en
el terreno de la calle Washington.

2. LA TENIDA EXTRAORDINARIA A CIELO ABIERTO


Después de suspenderse los trabajos, en la calle Cueva, el MRH Jesús García Maldonado se dirigió con los miembros de Gran Logia, hacía la calle Washington, para continuar la Ten:. Ext:. A cielo abierto, para ello, el terreno de propiedad de la Logia, destinado a la construcción del Gran Templo de la Fraternidad y Edificio de la Gran Logia, se acondicionó de la siguiente manera:

“”(..) sobre el área total destinado al edificio se había marcado un eje longitudinal con tiza sobre el suelo siguiendo la dirección Este-Oeste. Sobre dicho eje y en el Oriente, había sido colocado un pupitre y un sillón para el M:.R:.G:.M:., en el pupitre estaban los instrumentos de trabajo: la plomada, la escuadra y el nivel; a la derecha otro sillón para el Soberano Gran Comendador; a cada lado una silla para el Dip:. G:.M:. y Past G:.M:. sobre el citado eje y en el tercio del mismo había otra mesa con la Biblia, las medallas de la LLog:. Representadas en la ceremonia, tres vasos metálicos conteniendo el trigo, vino y aceite y los pergaminos de las actas de fundación (original y duplicado), que iban a ser por los HH:. Asistentes. Sobre dicho eje y perpendicularmente había un arco de flores, de dos metros y medio de ancho por tres metro y medio de lato, construido a unos cinco metros de distancia de la pared fronteriza del terreno dedicado a la construcción; tenía en la parte alta un triángulo de flores blancas con un ojo en el centro.(…) A los costados del mencionado arco y cerca de las líneas limítrofes del terreno se había instalado dos mesas triangulares con sus respectivas sillas, para el Primer Gran:. Vig:. y Segundo Gran:. Vig:., hacia el Oriente y en las proximidades de esas mismas líneas limítrofes habían sido colocados dos taburetes con sus respectivas sillas, para los Hh:. Gran Sec:. y Gr:. Tes:.; en el ángulo nor-oeste de la construcción se había hecho un fuerte trípode de madera del que pendía la piedra cubica fundamental de 24 pulgadas, sujeto por medio de cuerdas y de una maquina con cadena” (3)

En la Ten:. Ext:. A cielo abierto, se realizó al amparo del artículo único del DECRETO N°187, del 26 de junio de 1932E:.V:.difundido con la Circular N° 403, de fecha27 de junio de 1932, E:.V:. (4).
Para dar cumplimiento a este Decreto se invitó a los RR:.HH:. VV:.MM:. de las RR:.LL:.SS:. para que se concentren, en el día indicado, a las 11:00 horas, en el lote 11 de la calle Washington derecha, primera cuadra; teniendo las siguientes precauciones]: enviar a la hora indicada, la mandilería y las insignias de sus LLog:.; que el Maestro de Ceremonias haga se decoren los HH:. con los mandiles e insignias y formen en la col:. Señalada por el Gran Director de Ceremonias; que antes de la fecha de la Ceremonia, se haga llegar a la Gran Secretaria una medalla insignia de su LLog:. Para depositarla en la piedra fundamental; recomendarles puntual asistencia, pues la ceremonia se realizaría a las 12:00 y se comunicaba la prórroga de la inscripción de los HH:. a la Tenida de Refrigerio, que se efectuaría en el Jardín Yolanda, Urb. Jesús María. Esquina Arnaldo Márquez, paradero del Círculo Sportivo, Avenida Brasil. (5)



Asimismo, se invitó a los miembros de la Gran Logia del Perú, para iniciar la Ten:. Ext:. De Gran

Logia en el Templo de la Fraternidad, ubicado en la calle Cueva N° 279, el día miércoles 29 de junio del 1932, a las 10:00 horas, señalándoles que “En momento oportuno se suspenderá la Tenida para continuarla en el sitio antes designado”(6). De otro lado, se les comunicaba que la Tenida de Refrigerio tendrá un costo de 3,50.


3. CONTINUACION DE LA TENIDA EXTRAORDINARIA A CIELO ABIERTO

Al llegar los miembros de la Gran Logia al lugar indicado ya estaban congregados muchos HH:. de la Obediencia y algunos visitadores(…) en conjunto la concurrencia pasaba de 200 HH:: allí congregados.

“Todos los HH se hallaban con mandiles, insignias y condecoraciones. Era la 1 pm cuando el desfile procesional inicio su marcha, con el Pabellón Masónico del Perú a la cabeza; paso bajo el arco de flores y avanzó a la mesa de la Biblia y las actas; se abrió en dos filas dejando paso al M:.R:.H:. Jesús García Maldonado, Gran Maestre, al I:.P:.H:. W.C. Hartman, Soberano Gran Comendador, al M:.R:.H:. Juan Manuel Yañez, Past Gran Maestre que actuaba como Dip:. Gran Maestre y al M:.R:.H:. Jorge Thomberry, Pat Gran Maestre, los que seguidos del Porta Estandarte y Porta Espada avanzaron a tomar sus asientos en el Oriente, antes de lo cual el Gran Maestre dispuso que DD:. Y OO:. De la M:.R:.G:.L:. del Perú ocuparan sus puestos y que los miembros restantes de Gran Logia y del Supremo Consejo formasen dos columnas: una al nor-este y la otra nor-oeste, hallándose el maestro arquitecto al pie de la piedra cubica; y debidamente cubierta a la puerta de ingreso al solar, el Gran Maestre continuó la sesión suspendida momentos antes en el Templo de la Fraternidad, pero, en esta vez, realizada a cielo abierto, sin signos, sin pasos, ni saludos, sin baterías, tocamientos, sin palabras sagradas.

4. LAS MEDALLAS-INSIGNIAS DE LAS LOGIAS CONCURRENTES Y LA PIEDRA CUBICA

El Gran Maestro dispuso que los HH:. Diáconos pasasen al Oriente para acompañarle en el ceremonial. Enseguida ordenó que el Gran Director de Ceremonias entregase al Gran Tesorero todas las medallas-insignias, de las Logias concurrentes, que se hallaban en la mesa de la Biblia. El H:. Gran Tesorero después de recibir las medallas las entregó al M:.R:.Gran Maestro, quien dando un golpe de mallete se puso de pie para recibirlas, junto con monedas acuñadas durante el presente siglo. Los HH:. que se hallaban en el Oriente, acompañaron al Gran Maestro hasta el ángulo Nor-Este, quien colocó las medallas y monedas en el interior de la piedra. (7)


5. SUSCRIPCIÓN DEL ACTA DE FUNDACIÓN DEL TEMPLO

El Gran Maestro después de ocupar nuevamente su puesto, con golpe de mallete dispuso que los RR:.HH:. Gran Secretario y Gran Secretario Adjunto, se acercasen a la mesa de la Biblia, en las que estaban colocadas las Actas de Fundación y en seguida dijo: ¡HH:. vais a acompñarmea suscribir el acta de fundación de este Templo!. Y después de firmar junto al Gran Comendador, regreso al Or:. Y ordenó al Gran Director de Ceremonias que llamase ordenadamente a los HH:. para proceder a firmar el acta (…) El acto de las firmas demoro una hora y media, terminado el cual el Gran –secretario refrendó las actas y envolviendo la original la colocó dentro de una caja de metal (..) se dirigió al Or:. y la entregó al Gran Maestro.

6. LAS ACTAS DE FUNDACIÓN Y LA PIEDRA CUBICA

El Gran Maestro dando un golpe de mallete dijo: “Voy a colocar esta Acta de Fundación en la piedra cúbica fundamental de 24 pulgadas, que será recuerdo imperecedero de esta Ceremonia”. En seguida, acompañado de todos los HH:. que se hallaban en el Oriente se acercó a la piedra y depositó el Acta, volviendo a ocupar su sitial”. (8)

7. PIEDRA CUBICA: “BIEN FORMADA, VERDADERA Y FIEL”


El Gran Maestro entregó las herramientas de trabajo al Director de Ceremonias para que las pusieran en manos del H. Enrique Rivero Tremoville, Maestro Arquitecto, MM:. de la R:.L:.S:. “Honor y Progreso” N° 5. El Maestro Arquitecto, dirigiéndose al Gran Maestro dijo: Os presentó las herramientas de trabajo que emplearé en la edificación de este Templo, después de lo cual tapo la piedra preparando antes la mezcla de cemento. El Gran Maestro acercándose a la piedra recibió las herramientas y las aplico, después de lo que dijo: “Bien formada, verdadera y fiel”. El Maestro Arquitecto recibió nuevamente las herramientas.” (9).

8. LA PIEDRA CUBICA, EL TRIGO, EL VINO Y EL ACEITE

“El Gran Maestre ordenó que el Director de Ceremonias entregue la vasija que contenía el trigo al Diputado Gran Maestre; la que contenía vino al Primer Gran Vigilante y la que contenía aceite al Segundo Gran Vigilante. Estos RR::HH:. después de recibir las vasijas avanzaron al Oriente y las presentaron al R:.H:. Gran Maestro, quienes con los HH:. que estaban en el Oriente, acompañaron al Gran Maestre muy cerca del sitio donde había sido colocada la piedra. El Gran Maestre en este momento concede el uso de la palabra al Gran Orador, el que recita una corta oración alusiva al acto.

El Gran Maestro dirigiéndose al Gran Maestro Arquitecto le dijo: “Maestro Arquitecto, colocad esta piedra en su respectivo lugar”. Este bajo la dirección del Gran Maestre, operó de modo que la piedra descendió y quedo debidamente colocado. Después de los cual el Gran Maestro vertió, sobre la piedra, sucesivamente el trigo, el vino y el aceite que habían en las vasijas metálicas ya mencionadas diciendo: “Envíe el benéfico Autor de la Naturaleza su bendición a todos los HH:. de la Fraternidad, con los bienes y comodidades necesarios de la vida; asista a la conclusión de este Templo, proteja a los obreros y evite el edificio una ruina inesperada; concedemos finalmente que encontremos en nuestras necesidades el grano que nos alimenta, el vino que nos fortalece, y el aceite para nuestro gozo. Amén. Así sea, Amén (10)

El Gran Maestro dio tres golpes de mallete sobre la piedra y después desde el Oriente pronuncia una oración referente a la solemnidad del acto. Después de la Circulación de los Sacos que arrojó un tronco de S/ 44.62 metales, clausuró los trabajos con golpe de mallete.

Fuente: Lista El Mallete
RLS Inca Garcilazo de la Vega

viernes, 2 de julio de 2010

Los antros iniciáticos de la antigua Grecia

Por: Jorge Alvarado
Testigos mudos de un mundo olvidado, los antros iniciáticos de la antigua Grecia siguen guardando muchos secretos aún inaccesibles al profano que, con sorpresa, los visita en los más recónditos lugares de las montañas griegas. Los antros Ideo y Dicteo en Creta, el de Trofonio en Libadia, el del dios Pan en el sector noroeste de la acrópolis de Atenas y el antro de las Ninfas en la lejana patria de Ulises, la isla de Ítaca, son, entre otros de menor categoría, los más importantes, según registra la tradición y la historia de la antigua Grecia.

Antros del dios pan en el Ática

En contraposición con los dos antros cretenses, la mayoría de los restantes antros en Grecia continental estaban dedicados a las ninfas (sobre todo aquellas que tienen relación con fuentes y corrientes de agua) y al dios Pan, concretamente en la región del Ática. De entre ellos, los más conocidos son el antro de las ninfas en Ítaca (referido en la odisea homérica y a la cual dedicó una obra homónima el filósofo neoplatónico Porfirio), el antro Coríneo en la ladera suroeste del monte Parnaso, el antro de Bare en el Ática, el antro de las ninfas y de Pan en la región de Parniza, el antro de Selene y de Pan en Arcadia y el antro de Pan en la acrópolis de Atenas.

Otros Ninfeos (como se llamaban los antros dedicados a las ninfas) se encuentran en el monte Helicón y en el Kitharion, así como en otros montes, diseminados en los más recónditos y abruptos lugares. También los escritores clásicos nos refieren la existencia de otros antros importantes dedicados a otras deidades, como el antro de la ninfa Kalypso en Ogygya, el de Dyonisos en la isla de Naxos, el de Hades y el de Apolo Leteo en Lebadia y, sobre todo, el antro de Trofonio, también en dicha región, del cual nos ocuparemos luego más extensamente.

El antro de Pan, dios de la naturaleza salvaje, abrupta y exuberante, en la Acrópolis, se encuentra en el sector noroeste del montículo, en pleno corazón de la antigua Atenas. La caverna fue dedicada al culto del dios después y con motivo de la victoria de la batalla de Maratón, ya que en una visión del corredor maratoniano Fidipidis, el dios Pan anunció que ayudaría a los griegos para compensar la tardanza en acudir al combate de los espartanos. Y, en efecto, a este dios se atribuye la aparición de una ola de pánico (de ahí la etimología de esta palabra) entre los persas, que los puso en fuga, permitiendo la rápida victoria de los griegos. En conmemoración de este hecho y por consejo del general victorioso Milcíades, se le dedicó la caverna en la Acrópolis y se instauraron fiestas y ceremonias anuales en su honor.

Es, sin embargo, otro antro de Pan en el Ática el que parecería adecuarse mejor, aun en el estado en que se encuentra hoy día, a la naturaleza salvaje, oscura y mistérica de este dios. Se trata del antro de Pan y de las ninfas en Parniza, en el cual se encontraron, en excavaciones arqueológicas realizadas en 1900, multitud de lámparas de barro, de muy probable uso ceremonial e iniciático. La caverna tiene una longitud total de 90 m, y se encuentra sobre la pared de un desfiladero llamado Gura. El medio ambiente rocoso, agreste y rudo que enmarca el antro concuerda plenamente, sin duda, con las características del culto al dios Pan que nos describen tan poéticamente los himnos homéricos.

De parecidas características debía de ser el famoso antro de las ninfas en Ítaca, patria de Ulises, que nos refieren Homero y Porfirio, aunque aún hoy en día no está demostrada su verdadera ubicación, pues hasta hay quienes dudan de que esté en la actual isla llamada Ítaca, y lo sitúan en la cercana isla de Lefcada.

En este antro dice la tradición homérica que Ulises ocultó el tesoro que le dieron los feacios. El escritor Artemidoro de Éfeso refiere que el antro existe verdaderamente, mientras que, por el contrario, tanto el geógrafo Estrabón como el mismo filósofo Porfirio negaban su existencia física, considerándolo más como un símbolo metafísico del más allá, donde habitan las almas de los humanos antes de encarnar en este mundo. Aún hoy hay quienes niegan su existencia real, considerándolo una invención poética del gran autor ciego. La mayoría de los investigadores, sin embargo, lo identifican con la cueva Mavrospilia en la montaña de Agios Stefanos (el monte Neio de Homero). Efectivamente, en esta caverna la investigación arqueológica descubrió un altar de piedra tallado, así como escalones excavados en la roca, diversos restos de cerámica y estatuillas de terracota de antigüedad milenaria.

El antro de Trofonio de Lebadia

Este antro, aparte de sus funciones como centro iniciático en los misterios del mundo subterráneo, cumplía también funciones de oráculo, siendo considerado uno de los más importantes de la antigua Grecia, después del de Delfos y Dodona.

Trofonio era un famoso arquitecto que construyó, junto con su hermano Agamedes, el templo de Apolo en Delfos. Según Plutarco, los hermanos pidieron a Apolo que les recompensara por su trabajo, y el dios les respondió que durante siete días hicieran festejos y el séptimo les recompensaría. Así, el séptimo día cayeron en el sueño de la muerte y Apolo les habló. Se trata de una perfecta alegoría de la vida y la muerte iniciática.
La historia del antro de Trofonio está cubierta de un velo de misterio. Según Pausanias, en cierta ocasión en que hubo una gran sequía en Beocia, con más de dos años sin llover, los habitantes pidieron oráculo en Delfos. Pero la Pitia respondió que la solución la encontrarían en el oráculo de Trofonio en Lebadia. Sin embargo, nadie conocía la existencia de tal oráculo. Entonces, uno de los embajadores, llamado Saón, vio un enjambre de abejas, y sintiendo un rapto de inspiración, decidió seguirlas. Las abejas le condujeron a una caverna donde encontró a Trofonio, quien le dio los consejos necesarios para detener la gran sequía. En adelante, ese fue el procedimiento a seguir por todo aquel que quisiese solicitar oráculo del Iniciado Trofonio, el “durmiente”. Antes de bajar al oscuro antro, pasando por estrechos pasillos cavados en la roca por donde con dificultad se puede caminar, el solicitante, que más era un candidato a la Iniciación, pues debía bajar al mundo de los muertos para luego regresar de nuevo a la vida, tenía que seguir una dieta especial durante varios días en el templo del Buen Espíritu y de la Buena Suerte, que había en la superficie, cerca del antro, y realizar diversas ceremonias y ofrendas a Trofonio y a sus hijos. Después, un sacerdote adivino, tras ver si el acto era propicio en las vísceras de un animal sacrificado, le daba permiso para bajar al antro.

Tras este ceremonial el candidato era conducido por dos sacerdotes al río Ercina, donde debía lavarse y purificarse frotándose con aceite. Luego, debía beber agua de las fuentes del Olvido (Leteo) y del Recuerdo (Mnemosyne) para que olvidara su vida hasta entonces y recordara, en cambio, todo cuanto viese y oyese en el antro mistérico. Tras todo ello, y después de rezar ante la estatua de Trofonio, se le colocaba una túnica de lino blanco, un cinturón y sandalias de esparto, y podía ya bajar a la galería subterránea que conducía a la sala central del antro. De lo que pasaba al candidato una vez pisaba allí, poca cosa es conocida. Roza el umbral de lo secreto, experiencia metafísica e iniciática intransferible. Las descripciones hablan simplemente de una fuerza que “se asemejaba a un torbellino como el del más rápido y turbulento río”, la cual arrastraba al candidato hasta el santuario, donde vería y escucharía los secretos que celosamente guarda el futuro.

Pausanias, aunque tuvo él mismo tal experiencia, evita siempre hablar de ello. Sin embargo, Plutarco nos refiere la experiencia de un tal Timarco, contemporáneo de Platón, de gran interés:
“Cuando bajé al antro, al principio me encontré en la más profunda oscuridad. No sabía bien si estaba despierto o se trataba de un sueño. Lo único que sé es que se escuchó un fuerte ruido y recibí un golpe en la cabeza. Las costuras de mi cráneo se separaron, dejando salida libre a mi alma”.
Según Timarco, después de esto, viajó en forma de “espíritu” y su viaje duró dos días y dos noches. De lo que aconteció entonces nada más se refiere.


Del fondo del santuario, todos los candidatos salían de la misma manera, con los pies por delante e inconscientes. Después, los sacerdotes, en la fuente de la Memoria, con preguntas adecuadas les ayudaban a recordar su experiencia, y poco a poco volvían en sí y recobraban la razón, según nos refiere Pausanias. La experiencia mistérica debía de ser sin duda extraordinariamente fuerte, ya que se dice que la mayoría de los neófitos, desde ese momento, caían en una melancolía que les duraba casi toda la vida. Por ello, los antiguos, cuando querían referirse a un hombre serio, que no reía nunca, decían el refrán:”recibió el oráculo de Trofonio”.

También se refieren cosas muy extrañas, como por ejemplo, que algunas veces, el neófito salía del antro. Se dice que un tal Eutiquides salió de la caverna llevando en las manos placas de bronce con inscripciones, y que el mismo gran Adepto Apolonio de Tyana salió con un libro en las manos.

El antro como imagen del mundo

Tomando como modelo el antro de las ninfas homérico, el discípulo de Plotino, el neoplatónico Porfirio (III d.C.) nos aporta elementos muy importantes sobre el sentido esotérico de los antros, enseñanza que se integra perfectamente en la tradición iniciática de Pitágoras y de Platón. Nos refiere Porfirio que los antiguos dedicaban los antros al mundo manifestado.
En el mito de la caverna, Platón expresa claramente la consideración del antro como símbolo del mundo, oscuro y terrestre, donde las almas están prisioneras en la ignorancia y el dolor, y donde deben liberarse, superar la oscuridad de la ignorancia para volver a la luz, renaciendo a un mundo más luminoso y espiritual, libre del sufrimiento de las cadenas y de la materia pasional.

Así, el antro es la matriz, el crisol alquímico en este mundo donde el hombre, a través del procedimiento iniciático, debe transmutarse a sí mismo. El mismo Porfirio nos refiere que Pitágoras, Iniciado en el antro Ideo por los Kurites junto con su maestro Epiménides, había elegido también un antro como lugar de Iniciación para sus discípulos más selectos.

La bajada al fondo del antro, las pruebas y experiencias allí recibidas y la ascensión de nuevo al mundo de la luz son símbolos vivos de la caída del alma en la materia oscura, de la encarnación en esta tierra de dolor, de la cual deberá el alma, naciendo de nuevo a la luz, resurgir y ascender liberada de ataduras a la región luminosa de donde proviene inicialmente. Un recorrido circular, una trayectoria de evolución superior con ritmos de “pasaje iniciático”, de la luz a la oscuridad, y de nuevo de la oscuridad hacia la luz, todo ello simbolizado en el antro iniciático, el lugar del misterio donde el hombre se comunica con lo divino, cruzando el puente que separa la vida de la muerte, la luz de la oscuridad. El antro es, entonces, imagen del universo, más tarde representada también en los templos iniciáticos, donde se desarrolla el alma sacudiendo su ceguera y donde sucede cada evolución, cada transformación alquímica, cual crisol escondido en el vientre sagrado de la Madre Tierra, la Mater Materia. Vive pues, lector, tu experiencia en el antro del mundo, pero no olvides que tu destino final será salir de la caverna y dirigir tus pasos hacia la luz del Sol, en lo más alto del firmamento.